Elena R.
Google
Nos alojamos seis personas y desde el primer momento el trato de Alicia fue nefasto y totalmente fuera de lugar. Nos habló con un tono desagradable y sarcástico, cuestionando absolutamente todo e insinuando incluso que había cámaras para vigilarnos.
Durante toda la estancia se mostró obsesiva y controladora, pidiendo constantemente las horas exactas de llegada de cada persona y haciéndonos sentir vigiladas. Su actitud fue muy inapropiada, como si estuviéramos haciendo algo mal desde el primer minuto.
El apartamento estaba limpio, pero muy antiguo, sin ascensor, con toallas viejas y sin información clara sobre servicios como limpieza o parking.
Sinceramente, lo que debía ser una escapada tranquila entre amigas se convirtió en una experiencia de ansiedad e incomodidad.
No volveríamos bajo ningún concepto, solo por no tener que volver a tratar con Alicia.
Y ojalá Alicia lea este comentario y haga un poco de autocrítica, porque a quienes pagamos por alojarnos se nos debería tratar con respeto y educación, no con desconfianza ni malos modos.