EY
Google
Encontramos este restaurante de casualidad y qué suerte la nuestra. Una cena espectacular!!
El tomate tenía un sabor exquisito que hacía muchísimo tiempo no comíamos, la ventresca de atún más de lo mismo.
Las croquetas caseras y súper cremosas.
El Pulpo buenísimo y la joya de la corona, las zamburiñas con sabor a brasa, nunca las habíamos probado con ese sabor.
Solo de recordarlo se nos hace la boca agua 🤤
Somos de Barcelona y ya estamos planificando otro viajecito para poder repetir 🥰
Una única y pequeña recomendación, sonreír a los clientes es gratis.