Míriel C.
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La reforma de la biblioteca ha quedado preciosa y es un lugar súper acogedor.
Respecto a lo que uno espera al entrar a una biblioteca… deja mucho que desear, se ha eliminado la sala de estudios cosa que fastidia a muchos de la zona, hay pocas mesas accesibles… y lo peor sin lugar a dudas es el ruido.
Los propios trabajadores de la biblioteca hablan en alto y en muchas ocasiones en la primera planta molestan a las personas que se encuentran o bien leyendo o bien estudiando.
Por último, es muy desagradable el hecho de que haya un club de lectura o algo similar en la sala justo colindante de la zona en la que hay un espacio real para estudiar, leer o investigar. No por el club de lectura en sí mismo, cosa que resulta súper interesante, si no por el ruido constante y las conversaciones que se escuchan en la sala de la biblioteca (incluso llevando cascos canceladores de ruido) de una zona en la que debería predominar el silencio.
Esta reforma ha perjudicado claramente a la biblioteca, y da la sensación de que fuerza a opositores y estudiantes, desde la ESO y bachiller hasta la universidad o una oposición a buscar un lugar de estudio mucho más alejado de su barrio o al que directamente no tienen acceso como es el caso del paraninfo.