Pao Y.
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El lugar es aún más pequeño de lo que aparenta en las fotos, con una decoración que parece sacada de la colección personal de un fanático de Jack y el universo de Tim Burton. La atmósfera es agradable, pero sin duda lo mejor es el trato: los chicos que atienden son tan cálidos y amables que compensan otras carencias.
Llegué principalmente por la temática, así que no esperaba gran cosa de la comida… pero la realidad superó (para mal) mis expectativas. No es solo que no sea buena, es que es malísima. Probamos hamburguesas, nachos, carnes frías y papas,clericot,etc... y todo estaba feo con ganas lo bueno que llevabamos hambre. El problema no es tanto cómo lo preparan, sino que los ingredientes se notan baratos y de pésima calidad desde el primer bocado. Los precios, aunque accesibles para la zona céntrica, son injustificables para lo que sirven. Además, la carta promete más variedad de la que realmente ofrecen.
Un detalle a favor: el costo de la reservación te lo descuentan al final, algo que se agradece. En resumen, vale la pena ir una vez por el ambiente y la atención, pero no repetiría —ni recomendaría ir— por la comida.