Elena M.
Google
Estuvimos alojados en la casa Libélula. La casa preciosa, muy limpia, equipada y bien cuidada, en un entorno maravilloso en plena naturaleza.
Las únicas "pegas" son que llegar hasta allí es complicado, no hay señalización y si no te conoces la zona las coordenadas de google te pueden llevar a un caminillo perdido de bastante mal acceso y salida. Son caminos de montaña de estos de tierra que solo cabe un coche y como venga otro de frente hay un problema a ver como se aparta uno dando marcha atrás sin caerse por un terraplén hasta encontrar un hueco, etc.. Yo lo pasé un poco mal.
Otra pega que le vi es que no está cercada, por lo que si llevas perro o niños tienes que andar pendiente todo el rato de que no se vayan al camino y en ese momento pase algún coche, y se pasean los perros de las casas de alrededor por el cesped, que tu puedes estar pendiente de recoger lo que haga el tuyo, pero no los de los demás.
Yo la recomendaría porque la casa en si, y el lugar, son preciosos. Pero teniendo en cuenta prepararse bien el camino para no perderse (que complica bastante como te pierdas por allí) y asegurarse que tiene cobertura tu compañía de móvil en ese sitio (la mía no tenía, como la casa tiene wifi no te quedas incomunicado del todo, pero es un problema si tienes que estar localizable o si dejas familiares mayores de los que estar pendiente y que no se manejen por llamadas wasap, o si hay alguna urgencia médica)