Paloma L.
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Charcutería con muchos productos gourmet, que conecta con una zona de bar.
La carta se centra en estos productos, aunque también se completa con otras raciones.
El trato del personal nos pareció de 10. Son buenos profesionales y están muy atentos. Nos sentamos en una mesa alta en la zona de la charcutería y estuvimos muy cómodos.
Además son muy flexibles y se puede pedir que te monten las tablas de queso y embutido a demanda, eligiendo todos los ingredientes o dejándoselo a su criterio.
En nuestro caso, pedimos una tabla mixta con pastrami y mortadela trufada, y nos eligieron ellos 4 tipos de quesos: mil flores con comino, queso de oveja con pesto, stilton y de tres leches Pría rojo. Muy originales. La tabla me pareció perfecta de tamaño, pequeñita y perfecta para probar un poco de todo. La presentación es muy buena. Lo sirven junto a unos panes planos y una fruta roja deshidratada. En este aspecto quizá esperaba un poco más, como frutos secos, pero este enfoque original me terminó por convencer.
Además pedimos una ración de vitello tonnato. De nuevo, la presentación es magnífica, aunque la carne estaba algo seca y nos faltó más cantidad de salsa.
Además la carta de bebidas es amplia y selecta.
Salimos a 13€ por persona. Estupendo para un picoteo.
¡Super recomendable!