Beatriz F.
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Pocos lugares he conocido que se sientan más "hogar" que Mas Rauric. Buscaba un espacio de desconexión y descanso y no me pudieron aconsejar un lugar mejor. Además del alojamiento, que es maravilloso, Joan y Judith, sus propietarios, se encargan personalmente de que tu estancia sea de 10. Esa paz, esa tranquilidad y ese cuidado que son muy difíciles de encontrar hoy en día, se respiran en cada rincón de Más Rauric.
De comida sirven desayunos que son absolutamente increíbles. Una delicia. Un lugar al que volver sin duda