Antonio M. C
Google
El salón del lugar es muy acogedor, se encuentra dentro de una placita bastante tranquila que se accede desde una escalera. Hubiera echado de menos una carta en vez de que el camarero nos leyese lo que tiene y poder ver precios y pensarlo. Pedimos pastel de cabracho, las croquetas y la carne a la piedra, todo estaba espectacular, tengo 3 recomendaciones, la primera es la presentación puesto que todo viene acompañado con patatas fritas, el agua venía abierta y se nota que es filtrada del grifo y lo que peor llevo, es pedir una coca cola y que sea de 200ml. Por lo demás todo correcto, lo mejor la carne.