Natalia Muñoz M.
Google
Desayuno decepcionante y trato pésimo.
Mi experiencia ha sido, sinceramente, de las peores que he tenido. Pagamos 16 € por un desayuno que consistía en un donut y unas porras frías. Pedimos dos porras y nos trajeron tres sin avisar, lo cual no ayuda cuando ya de por sí la calidad era baja.
Pero lo peor fue el trato. El camarero nos atendió con una actitud antipática desde el primer momento. No hubo ni una sonrisa, ni un mínimo de educación, ni ganas de atender.
Por mi parte, no pienso volver y no lo recomendaría. En esta zona hay muchos bares donde se desayuna mejor, por menos dinero y, sobre todo, con un trato mucho más profesional.