juan ignacio P.
Google
Hermosa experiencia. Estuve ahi con mis padres tres veces y ya quiero ir una cuarta.
El ambiente es ideal para quien le gusta la tranquilidad y lo selvatico ya que esta literalmente en la selva. Los ruidos de la ciudad no se escuchan desde alli pero no esta demasiado lejos de esta. Yo diria que esta a una distancia justa.
Con respecto al personal, la amabilidad que demuestran supera las expectativas, sobre todo por parte de la dueña, Gerta.
La comida es muy rica y variada pero solo sirven desayuno y cena.
La posada cubre un amplio terreno que posee arroyos, senderos, y lugares de descanso. Tambien incluye una pileta natural y un pequeño espacio de estacionamiento (8 autos, 4 motos). Con respecto a las habitaciones tienen un aspecto inclinado al rústico, al igual que el resto del establecimiento.
Devido a que está sobre un cerro, la posada posee una buena vista que es posible apreciar desde la zona de comedor y que apunta a la playa dos acores y a tres islas...