Franco F.
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Primero que todo, hay que decir que inicialmente íbamos a ir a otro restaurante llamado Puerto Castilla que es fusión chileno peruana pero al llegar la terraza estaba llena, era pequeña y el sitio interior estaba pasado a comida, muy encerrado y no nos gustó y nos fuimos. Llegamos a Terraza Castilla que está literalmente al frente, nos atendió su propio dueño que se llama Máximo y nos contó la historia del lugar. Los precios en realidad son muy similares a los demás locales de la zona. El lugar es abierto, colorido con muchas plantas, luces, muy tranquilo con vista al mar. Nos llevaron pan calentito y fresco con pebre y mantequilla. Pedimos un cebiche muy rico y unos pescados, frescos y bien preparados. Respetaron el punto de mi salmón que les solicité. Las porciones son contundentes, no pudimos comernos todos los acompañamientos. Mi limonada menta jengibre estaba exquisita y heladita. El café muy rico, era de grano. El té lo sirven en tetera y tenían pastelería. Nos preguntaban si iba todo bien lo que se agradece esa preocupación por el servicio. El baño estaba limpio, con confort y jabón. Es petfriendly y pudimos fumarnos unos tabacos sin problema. El estacionamiento queda afuera, compartido con el otro restaurante y hay una persona que cuida los vehículos por un pago voluntario. Muchas gracias por la atención y la comida. Esperamos volver 😊