Edgar P.
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Servicio horrible. Uno de los pinchos era una brocheta de carne que por el olor que desprendia estaba claramente en mal estado. Informamos a los camareros y nos lo discutieron, haciendonos pagar por un pincho que no nos comimos. Además no permiten pagos con tarjeta y tuvimos que ir a sacar dinero, después de todo, a un cajero al quinto pino... En fin. Experiencia para olvidar y, por supuesto, no repetir.