Lula Q.
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La urbanización de Acapulco está a escasos metros de la zona.
En el estacionamiento de acceso al edificio de servicios hay desde vehículos abandonados hasta cúmulo de basura que seguramente está ahi desde hace ya bastante tiempo.
Pra subir en vehículo propio, la inclinicación de ciertas calles es imponente y en general el camino es super accidentado pues es angosto y de doble sentido. Considere también que encontrará autobuses de transporte público subiendo y bajando por esa misma ruta así que en ciertos tramos es paso alterno.
Si no tiene vehículo propio puede llegar en este medio de transporte o un taxi. Acuerde el precio desde el abordaje para evitar sorpresas. No es fácil cachar otro taxi para bajar, así que puede negociar el viaje ida, espera y vuelta.
El horario de visita es de miercoles a domingo de 10 a 17. La úmtima entrada es a las 15:00 entrada gratuita.
El edificio de servicios es sumamente básico. Anotará su visita en una libreta de registro. Jesús (quien controla entradas y salidas) le dará una breve explicación de cómo visitar el sitio y que verá. Es una persona muy amable.
Definitivamente recomiendo llegar antes de que el sol caiga a plomo y evitar la hora más calurosa, pero si sus actividades no le permiten otro horario no se lo pierda.
Más o menos es un kimómetro de subida para ver en total 18 petroglifos bien conservados en un recinto enmayado en su perímetro.
Iniciará el ascenso y encontrara descansos o plazoletas donde tomar aire y admirar la panorámica imponente se la bahía de Santa Lucía. Vale la pena llegar hasta el último, más grande y más completo petroglifo que es el 1.
Lleve agua, no se aventure a subir sin sombrero y protección solar así esté nublado pues el calor tropical se siente durante el ascenso.
En una visita tranquila leyendo todas las cédulas informativas en español e inglés, hará un bonito paseo de aprox 1 hora y media.
Muy agradable ambiente y en medio de la naturaleza.
No recomendado para personas con problemas de movilidad o afectaciones respiratorias.