Santiago M.
Google
Visitar este lugar de nieves es una experiencia que va mucho más allá de simplemente refrescarse; es un verdadero viaje de sabores. Desde el primer momento se nota que no es una nevería común, sino un espacio donde la creatividad y la calidad son protagonistas. Las nieves son cremosas, bien balanceadas y con sabores auténticos que se sienten naturales y cuidadosamente elaborados.
Lo que realmente distingue a este lugar son sus sabores únicos e inesperados. El de queso ricotta con pistache es simplemente espectacular: suave, ligeramente cremoso, con ese toque delicado del ricotta que se complementa perfectamente con el sabor tostado y elegante del pistache. Es un sabor diferente, sofisticado y absolutamente memorable. Por otro lado, la nieve de blueberries con lavanda es una verdadera sorpresa. Refrescante, aromática y perfectamente equilibrada, la lavanda no domina, sino que acompaña de manera sutil al sabor frutal de los blueberries, creando una combinación sorprendente que provoca un genuino “wow” desde la primera cucharada.
Además de los sabores, la atención es otro punto fuerte. El personal es cordial, amable y paciente, siempre dispuesto a explicar los sabores, ofrecer degustaciones y recomendar opciones según tus gustos. Esa calidez hace que la experiencia sea aún más agradable y que uno quiera regresar.
El ambiente es tranquilo y acogedor, ideal para ir con amigos, en pareja o incluso solo, para disfrutar sin prisas. Cada detalle, desde la presentación hasta el servicio, demuestra el cuidado que ponen en lo que hacen.
Definitivamente, vale mucho la pena visitar este lugar y atreverse a probar combinaciones distintas. Es el sitio perfecto para quienes buscan algo más que lo tradicional y desean descubrir sabores nuevos que sorprenden y enamoran. Sin duda, un lugar al que dan ganas de volver una y otra vez. 🍨✨