Isao K.
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Visitamos esta pequeña cafetería especializada en galletas. El lugar es acogedor, con cuatro mesas (dos dentro y dos fuera, cada una para dos personas), ideal para una visita rápida o una charla tranquila.
Probamos varias galletas: Matcha con Nutella, Kinder, Lotus y Red Velvet. Todas nos parecieron muy ricas, bien preparadas y con sabores definidos. Las acompañamos con un café americano, que fue perfecto para equilibrar lo dulce de las galletas con un toque amargo.
El único detalle a considerar es que, debido a la gran cantidad de ingredientes dulces, hay presencia de muchas abejas. No son agresivas (de hecho, les dejan un recipiente con dulce para que no molesten), pero si tienes miedo o eres alérgico, podría ser incómodo.
Fuera de eso, la experiencia fue muy agradable. Sin duda, un buen lugar para disfrutar una galleta artesanal con café.