Andrea Sandonis C.
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Una experiencia gastronómica inolvidable.
El Bressol es uno de esos lugares que te recuerdan por qué vale la pena salir a comer bien. El ambiente es elegante, tranquilo y acogedor, y desde el primer momento se nota el cuidado con el que hacen las cosas.
El tartar de atún es, sin duda, único. Pocas veces he saboreado el producto de forma tan pura, sin añadidos innecesarios: solo el atún, una auténtica joya.
El postre de manzana fue una forma espectacular de cerrar la comida.
Y no puedo dejar de mencionar a José Vicente y Adrián, que hicieron que la experiencia fuera todavía mejor. Su atención, cercanía y pasión por lo que hacen marcan la diferencia y te hacen sentir como en casa.
Sin duda, uno de los mejores sitios de Valencia para disfrutar de buena comida y un servicio excelente.
Sin duda, un restaurante al que volveré.