Laura G.
Google
Una experiencia genial de principio a fin. Se nota que el cocinero le pone ganas y cariño a lo que hace, porque cada plato tiene un sabor increíble y un toque diferente que sorprende para bien. La comida está realmente exquisita, pero sin complicaciones innecesarias: sabores claros, bien combinados y con mucha personalidad.
Además, se agradece la originalidad en los platos, se nota que no es “lo de siempre”. Todo está pensado y bien trabajado, pero con un estilo cercano que hace que disfrutes aún más. Las fotos que adjunto no son todo lo que pedimos, pero para que os hagáis una idea.
Y muy importante: dejad sitio para el postre, porque la crema de pistacho es una pasada. Cremosa, con un sabor intenso pero nada pesado… y con un toque crujiente, el final perfecto para una comida redonda. Sin duda, un sitio totalmente recomendable.