Melani M.
Google
Este fin de semana mi pareja me sorprendió llevándome a celebrar San Valentín a este gastrobar que ninguno de los dos conocíamos, ¡y nos encantó! La carta tiene el tamaño perfecto, con propuestas muy atractivas a la vista que luego cumplen totalmente en sabor. Todo estaba delicioso: cocina creativa, con personalidad y ese toque especial que delata que hay un chef con muchísimo talento detrás.
Las croquetas estaban buenísimas, el mejillón tigre fue una auténtica delicia y no puedes irte sin probar su curry, sencillamente increíble. Esta vez lo tenían de corvina y estaba espectacular. Además, nos comentaron que van cambiando el producto según temporada, algo que me parece un acierto porque siempre hay sorpresa.
El servicio fue fantástico y nos fuimos muy contentos, con muchísimas ganas de volver. ¡Un gran descubrimiento!